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Cuna de la Nacionalidad
Cubana, Monumento Nacional.
por Alcides García Carrazana
Bayamo es una ciudad cuya historia tiene raíces muy
antiguas. Antes de la llegada de los españoles en 1512 existía
aquí un Cacicazgo con una significativa población indígena,
tierras muy fértiles para la agricultura y la ganadería al
estar bañada por el río homónimo, de fuerte caudal que
permitía la navegación.
* Bayamo
por los Siglos de los Siglos * Bayamo,
ciudad entre ciudades * Dan
a conocer evidencias pictóricas ocultas en capilla
bayamesa
El nombre de Bayamo tiene dos orígenes posibles: una
tendencia apunta a que cogió el calificativo del nombre del
Cacique que lideraba en la zona, pero la que más adeptos
tiene, es que debe a la existencia aquí del Bayam, árbol de la
sabiduría, frondoso y de buena sombra...
No obstante, tanto al nombre como el propio sitio exacto de
su fundación están envueltos en la polémica. Sólo un año
después de arribar Colón a nuestras costas, se funda la Villa
de San Salvador por el adelantado Diego Velásquez. Este es el
segundo enclave, luego de Baracoa, que se funda en la
isla.
Lo que sí es un hecho es que el primer asentamiento no se
construyó en el sitio actual. La historia recoge que fue en la
zona de Yara, pero apoyándose en documentos de la época y en
excavaciones arqueológicas, especialistas han demostrado que
no fue allí, sino en algún sitio más cercano a la costa y a la
actual ciudad de Manzanillo.
Al fundarse, toma el nombre de San Salvador pues en ella
fue donde quemaron vivo al Cacique Hatuey,
indio rebelde que propagó la verdad sobre las intenciones de
los colonizadores y convertido en una real amenaza para los
intereses españoles. Con la muerte de Hatuey, dijo Diego
Velásquez, que se salvaba la conquista.
Luego la villa se traslada hasta la posición actual para
evadir las plagas de mosquitos y para garantizar mejores
tierras y abundante agua. Toma entonces el nombre de San
Salvador de Bayamo.
La villa llegó a ser centro del poder político de la isla y
radicaban aquí las fundiciones de oro y punto de
abastecimiento de vital importancia para garantizar la
conquista de tierra firme.
Bayamo ha estado marcada siempre por el símbolo de la
rebeldía. Rebeliones indias y de esclavos se sucedieron en
esta región. En el siglo XIX se fraguó e inició el 10 de
octubre de 1868, las luchas definitivas por la independencia
de Cuba con el protagonismo de figuras como Carlos
Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera, Perucho
Figueredo y muchos otros patriotas.
También en la cultura Bayamo tiene su historia, en el
propio siglo XIX tuvo su esplendor en varias manifestaciones
con destaques en la música, la poesía y la narrativa, con
figuras claves como Juan Clemente Zenea.
Aquí se escribió y cantó lo que está recogida como la
primera canción romántica de Cuba, "La
bayamesa", de Céspedes y Fornaris, también se compuso la
letra y música del Himno
Nacional Cubano que se interpretó por vez primera también
en esta ciudad el 20 de octubre de 1868, cuando las tropas
mambisas entraron en ella, aunque ya su música se había tocado
antes en la fiesta del Corpus Cristi.
Bayamo fue el centro también de la primera
República en Armas hasta que el 11 de enero de 1869, bajo la
presión de las tropas españolas que amenazaban con apoderarse
de la ciudad, sus habitantes prefirieron quemarla antes de
verla esclava y marcharon todos a la manigua insurrecta.
Sólo ruinas encontraron los españoles al entrar en la
ciudad. Mucho tiempo pasó antes de que se reconstruyera y
cuando se hizo, a finales del siglo XIX y principios del XX,
se emplearon los códigos arquitectónicos que se imponían
entonces, dejando a un lado los toques coloniales y sepultando
los restos incinerados de la ciudad. Por eso no existe en
Bayamo esa arquitectura colonial que muchos visitantes esperan
ver. No obstante, sí quedan vestigios en la Catedral y otros
inmuebles.
Aquí también se forjó el movimiento obrero
en la seudorepública durante el siglo XX. Aquí se atacó el
cuartel de la tiranía como acción conjunta al asalto del
cuartel Moncada de santiago de Cuba en el 1953 por la
generación del Centenario y Fidel al frente.
Desde esta
ciudad, junto a Manzanillo, se organizó el movimiento 26 de
julio para apoyar las acciones del Ejército Rebelde en la
Sierra Maestra.
En la actualidad, Bayamo es una ciudad
que crece y se desarrolla gracias a los programas de la
Revolución, y su pueblo, digno seguidor de sus tradiciones de
lucha, marcha por un sendero que se allana con el trabajo
cotidiano por un futuro mejor. |